Quinina

Icono Enfermedades para las que se indica

La quinina se usa sola o con otros medicamentos para tratar la malaria (una enfermedad grave, transmitida por los mosquitos en determinadas partes del mundo). No debe usarse para prevenir la malaria.

Pertenece a una clase de medicamentos llamados antimaláricos. Actúa eliminando los organismos que causan la malaria.

Se usa a veces para tratar la babesiosis (una enfermedad grave o que pone la vida en riesgo transmitida de los animales al ser humano por las garrapatas). 

Icono Modos de uso

La presentación de la quinina son cápsulas para administrarse por vía oral. Suele tomarse con alimentos, tres veces al día (cada 8 horas), por 3 a 7 días.

Sigue atentamente las instrucciones del medicamento recetado. No aumentes ni disminuyas la dosis, ni la tomes con más frecuencia que la indicada por el doctor.

Traga las cápsulas enteras; no las abras, mastiques ni tritures. La quinina tiene sabor amargo.

Debrías empezar a sentirte mejor durante los primeros 1 o 2 días de tratamiento. Llama al médico si los síntomas no mejoran o empiezan a empeorar. También debes ponerte en contacto con él si la fiebre vuelve a presentarse poco después de terminar el tratamiento. Ese podría ser signo de un segundo episodio de malaria.

Toma la quinina hasta terminar la receta, aunque ya te sientas mejor. Si dejas de usarla demasiado pronto o saltas algunas dosis, el tratamiento de la infección puede quedar incompleto y los organismos pueden volverse resistentes a los antimaláricos.

Icono Precauciones que debes tomar en cuenta

ANTES DE TOMAR QUININA:

· Informa al médico si eres alérgico a la quinina, quinidina, mefloquina (Lariam), a algún otro medicamento o alguno de los ingredientes en las cápsulas de quinina.

· Explícale qué otros medicamentos con y sin receta, vitaminas, suplementos nutricionales y productos herbarios estás tomando o planeas tomar. No olvides mencionar ninguno de los siguientes: acetazolamida (Diamox); aminofilina; anticoagulantes (“diluyentes de la sangre”) como warfarina (Coumadin) y heparina; antidepresivos (“elevadores del estado de ánimo”), como desipramina; determinados antimicóticos, como fluconazol (Diflucan), ketoconazol (Nizoral) e itraconazol (Sporanox); medicamentos reductores del colesterol, como atorvastatina (Lipitor), lovastatina (Mevacor), simvastatina (Zocor); cisaprida (Propulsid); dextrometorfano (un medicamento presente en muchos productos contra la tos); antibióticos derivados de las fluoroquinolonas, como ciprofloxacina (Cipro), gatifloxacina (Tequin), levofloxacina (Levaquin), lomefloxacina (Maxaquin), moxifloxacina (Avelox), norfloxacina (Noroxin), ofloxacina (Floxin) y esparfloxacina (Zagam); antibióticos macrólidos, como eritromicina (E.E.S., E-Mycin, Erythrocin) y troleandomicina; medicamentos para la diabetes, como repaglinida (Prandin); medicamentos para la presión arterial alta; medicamentos para los latidos cardíacos irregulares, como amiodarona (Cordarone, Pacerone), digoxina (Lanoxin), disopiramida (Norpace), dofetilida (Tikosyn), flecainida (Tambocor), procainamida (Procanbid, Pronestyl), quinidina y sotalol (Betapace); determinados medicamentos para tratar convulsiones, como carbamazepina (Tegretol), fenobarbital (Luminal, Solfoton) y fenitoína (Dilantin); medicamentos para úlceras, como cimetidina (Tagamet); mefloquina (Lariam); metoprolol (Lopressor, Toprol XL); paclitaxel (Abraxane, Taxol); pimozida (Orap); rifampina (Rifadin, Rimactane); determinados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI, por sus siglas en inglés), como fluoxetina (Prozac, Sarafem), fluvoxamina (Luvox) y paroxetina (Paxil); bicarbonato de sodio; tetraciclina; y teofilina.

· No tomes antiácidos que contengan magnesio o aluminio (Alternagel, Amphogel, Alu-cap, Alu-tab, Basaljel, Gaviscon, Maalox, Leche de Magnesia o Mylanta) mientras estés usando la quinina. Consulta con el médico cuánto tiempo debes aguardar después del tratamiento con quinina para poder volver a tomar esos antiácidos.

· Comunícale al médico si tú o alguien de tu familia tiene o ha tenido un intervalo QT prolongado (un problema poco común del corazón que puede provocar desvanecimiento o latidos cardíacos irregulares), un electrocardiograma anormal (ECG; prueba que mide la actividad eléctrica del corazón), y si tienes o has tenido deficiencia de G-6-PD (una enfermedad hereditaria de la sangre) o si tienes o has tenido miastenia grave (MG; afección que causa debilidad de determinados músculos), o neuritis óptica (inflamación del nervio óptico que puede provocar cambios repentinos en la visión).

· Dile si tienes o has tenido latidos cardíacos lentos o irregulares; bajo nivel de potasio en la sangre; o enfermedad del corazón, del riñón o del hígado.

· Hazle saber si estás embarazada, si planeas quedar embarazada o si estás dando el pecho.

· Si te vas a realizar una cirugía, incluso una dental, informa al médico o al dentista que estás tomando quinina.

· Explícale si usas productos derivados del tabaco. La eficacia de este medicamento puede disminuir si fuma cigarrillos.

Icono Advertencia

La quinina no debe usarse para tratar ni prevenir los calambres nocturnos en las piernas. No se ha demostrado que resulte eficaz para este fin, y puede provocar efectos secundarios graves o que ponen la vida en riesgo, incluidos problemas de sangrado graves, daño renal, latidos cardíacos irregulares y reacciones alérgicas graves.

Icono Posibles Reacciones Adversas

Este medicamento puede provocar bajas concentraciones de azúcar en la sangre. Debes saber cuáles son los síntomas de las bajas concentraciones de azúcar en la sangre y qué hacer cuando percibas esos síntomas.

La quinina puede provocar efectos secundarios. Informa al médico si alguno de estos síntomas es intenso o no desaparece:

· Náuseas

· Intranquilidad

· Dificultad para escuchar o zumbidos en los oídos

· Confusión

· Nerviosismo

Algunos efectos secundarios pueden ser graves. Si presentas alguno de estos síntomas, llama de inmediato al médico:

· Sarpullido

· Urticaria

· Comezón

· Rubor

· Ronquera

· Dificultad para respirar o tragar

· Inflamación de la cara, la garganta, los labios, los ojos, las manos, los pies, los tobillos o las pantorrillas

· Fiebre

· Ampollas

· Dolor de estómago

· Vómitos

· Diarrea

· Visión borrosa o cambios en la visión del color

· Incapacidad para ver u oír

· Desvanecimiento

· Formación de moretones con facilidad

· Manchas moradas, marrones o rojas en la piel

· Sangrado anormal

· Sangre en la orina

· Heces de color oscuro o con aspecto de alquitrán

· Sangrado nasal

· Sangrado de las encías

· Dolor de garganta

· Latidos cardíacos rápidos o irregulares

· Dolor en el pecho

· Debilidad

· Sudoración

· Mareos

Icono ¿Qué hacer en caso de una sobredosis?

Si la víctima se ha desmayado, tiene convulsiones, dificultad para respirar o no puede despertarse, llama inmediatamente a los servicios de emergencia al 911.

Los síntomas de sobredosis pueden incluir:

· Visión borrosa o cambios en la visión del color

· Síntomas de bajas concentraciones de azúcar en la sangre

· Alteraciones de los latidos cardíacos

· Dolor de cabeza

· Náuseas

· Vómitos

· Dolor de estómago

· Diarrea

· Zumbidos en los oídos o dificultad para escuchar

· Convulsiones

· Respiración lenta o dificultad para respirar

Icono Condiciones de almacenamiento

Conserva este medicamento en su envase, bien cerrado y fuera del alcance de los niños. Es recomendable mantenerlo a temperatura ambiente y lejos del calor excesivo y la humedad (no en el baño). No lo refrigeres ni congeles.

Datos importantes que debes conocer

Es importante que mantengas una lista escrita de todas las medicinas que estás tomando, incluyendo las que recibiste con receta médica y las que compraste sin receta, dígase vitaminas y suplementos de dieta. Debes tener la lista cada vez que visites tu médico o cuando seas admitido a un hospital. Esta es una información importante en casos de emergencia.

Nombres comerciales por los que se conoce

Qualaquin®

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